Tradux historia >> Los comienzos

A comienzos del año 1950, Wolfgang Von Tabouillot, traductor de alemán, inglés sueco y noruego, registra con el nombre de Tradux la primera Agencia de Traducciones de la capital, sita en el número 32 de la calle Mayor de Madrid.

Ocupa dos pequeños despachos de la segunda planta. En poco tiempo, tiene una importante cartera de clientes, entre los que destacan Organismos Oficiales como la Seguridad Social, bufetes de abogados y grupos empresariales. Desde sus comienzos, Tradux concentra su ámbito de actividad en la traducción técnica, comercial y jurídica. Comienza así una práctica a la que será fiel durante 60 años.

La empresa crece. Tiene a Blas Sebastián como responsable del Departamento de Administración, pero la gerencia se ve en la necesidad de buscar traductores colaboradores solventes y con prestigio. Es entonces cuando se produce un hecho fundamental en la historia de Tradux: la incorporación como socio y traductor de Antonio Carrillo Robles, Traductor Jurado en 5 idiomas. Poco después, comienzan a colaborar con Tradux profesionales de la talla de Roswitha Paarmann, Traductora Jurada de alemán y socia de la empresa. En poco tiempo, la agencia se consolida como una de las más importantes del país, tanto por facturación como por número de clientes.

Tradux logra crecer año tras año, y es sin duda la agencia de referencia en Madrid. Recibe encargos de enorme responsabilidad, y está presente en todos los ámbitos de la actividad empresarial. Ello le obliga a reforzar el departamento de contabilidad y el de gestión, y finalmente acaba adquiriendo otros cuatro despachos en la calle Mayor. Dispone desde entonces de 120m2 en pleno centro de Madrid, y su plantel de traductores supera la treintena. Tiene más de 1.200 clientes activos (que encargan al menos un trabajo al mes), muchos de ellos compañías multinacionales de los más variados campos de la Ciencia y la Técnica, Bufetes de abogados, laboratorios, fabricantes de automóviles, etc.

Es entonces cuando sus dirigentes encuentran el momento de dar un paso más, una nueva apuesta que les permita evolucionar.

Donde funciona un televisor, hay alguien que no está leyendo~John Irvong